miércoles, 14 de marzo de 2007

PENSAMIENTOS ABSTRACTOS


Entre mis pensamientos y tú
no hay nada prohibido
porque para pensarte
no hay límites ni separación.
Entre tus pensamientos y yo
es todo impredecible
solo cabe mi imaginacion
para pensar que me piensas
como te pienso yo.
Entre nuestros pensamientos
construimos los sueños que solo sueño yo
Entre tu pensamiento y el mío
está este amor escrito
con la sangre fluida de nuestro corazón.

Entre mi pensamiento y el tuyo
nos ata el hilo añejo del recuerdo
porque se que tú me piensas
en tus horas mustias
y me pensarás al final
cuando sepas que te quise más y más.

Entre tu pensar y el mío
nadará la duda que sostiene
esta telaraña de vida sin sentido
pues dejaré al tiempo y al final de mis días
una sola palabra, un solo gesto tuyo
que tal vez me pienses
que para ti estaré yo
eterna en tus años, viva en tu pasión.

Entre nuestros pensamientos
permanecemos en este amor etéreo
donde las almas se unen en el sueño inmaculado
porque en tu pensar y el mío
duerme nuestro amor en un tiempo
que solo mece Dios.


María José

CONFESIONES


Si pudiera decirte mil cosas que tengo guardadas,
de los besos que invento cada noche,
de las horas que cuento para volver a verte,
de la soledad, esa amiga sincera
que me recuerda que te sigo amando.

Si te hablara de este amor que va creciendo
en cada minuto, en cada hora que no estás,
ese amor que va secándose como hojas de otoño
si tu ausencia es una eternidad,
si te hablara del silencio,
del miedo que siento de haberte perdido.
¿Como le diré a mi corazón
que ya no te siento mío?
¿Como le diré a mis labios
que no beberán de la miel de tus labios?
¿Como te dire mañana
no me olvides amor mío?


María José

LA AUSENCIA


Tu ausencia es la muerte clara de las tardes que se apagan
la luna alumbra tus formas y yo te nombro angustiada.

Tu ausencia es la sangre del sol que derraman las mañanas,
el cielo es el manto rojo de tu ausencia derramada.

Tu ausencia es carne en mi cuerpo, tu ausencia siempre me llama
y te busco inútilmente en la ausencia de las sábanas.

Tu ausencia es esta blasfemia de pensarte sin nombrarte,
rezar tu nombre en las noches y al dormir acariciarte.

Tu ausencia es este imposible que me lleva hacia la nada
y ausente de amor y besos perezco aquí solitaria.

Tu ausencia es este dolor que me ruge en las entrañas,
este dolor de tu nombre con que mis ansias te llaman.

Tu ausencia es esta condena de haberte entregado el alma,
mientras ausentes vivan tus ojos, vivo ciega de esperanzas.

Tu ausencia es la paz perdida y esta guerra cruel y amarga
donde mueren nuestras almas ausentes y separadas.

Tu ausencia es el mismo infierno donde estamos condenados,
¡vivo en ti sin que lo sepas y vives en mí tan lejano!


María José

¡ESA FUI YO!


Si alguien te amó siempre fui yo,
si alguien te lloró, ninguna como yo
si alguien te esperó, si alguien te recordó,
seguro que fui yo.

Será por eso que me sigues deseando
porque te fuiste un verano
y vuelves ahora al cabo de tantos años
reclamando esos besos del pasado
que ninguna te dio ¡como yo!
porque ¿quien sabía apaciguar tus enojos con un beso?
¡lo sabes tan bien como yo!

Si alguien supo enjugar tus lágrimas con los labios
¿te acuerdas? ¡era yo!
como ese último día que nos miramos en la estación
abrazados llorando, esperando el último tren de nuestro amor

Otras hubieron en tus besos, en tu lecho, en tu amor
no lo dudo, pero ¿quien supo amarte como yo?
¿Quien te habrá entregado el corazón? ¡dímelo por favor!

Si alguien te piensa con locura, no lo dudes soy yo
y si alguien vivió en tu recuerdo
lo sabes bien mi amor ¡esa fui yo!

María José

LLORA ALMA


Llora alma sin consuelo este triste recuerdo,
que tus lágrimas se ahoguen en el río de tus versos
cada día, cada hora, cada minuto que te faltará
sin estar a su lado, sin poder abrazarlo, sin poderlo amar

Llora en tu silencio tu amarga y honda pena
sufre sola y desgraciada la soledad que te espera,
que desde ahora en adelante serás para él olvido
y aun te queda, lo sabes, un largo caminar

Que él no sepa nunca cuanto lo recuerdas,
que el tiempo se detuvo desde que él no está,
que la vida es un martirio, un rosario de ausencias,
para amarlo eternamente y volverlo a recordar.

Llora así conmigo y yo también contigo,
lo que tanto sufrimos, lo que hemos perdido,
que resignadamente solas volveremos a estar
y convéncete de una vez por todas, que él no volverá...

Aunque un día fuiste la dueña de sus besos,
aunque alguna vez, su corazón te amó,
llora hoy más que nunca alma en tu recuerdo,
porque a pesar de todo lo tendrás que olvidar.


María José

VUELVES


Pero tú ya no vuelves
pero tú ya no existes
me lo dice esta tristeza que te trae hasta el alma
al evocarte a solas cuando lloro tu recuerdo.

Fuimos todo y fuimos nada
fuimos amaneceres desnudos entre caricias y sábanas
fuimos un atardecer vestido de hojas mustias y doradas
fuimos dos desdichados para unir nuestras desgracias
para iniciar con un beso la alegría de encontrarnos
y morir en el adios con una caricia santa.

Pero tú ya no eres, pero tú ya no existes,
vuelves en la tristeza desolada del poema,
vuelves en el vacío que tu adiós ha dejado.

Vuelves cuando te llama mi alma desposeída
de tu nombre, de tu cuerpo, de tu anhelo y de tu alma
vuelves en el ocaso más sombrío de mi vida.

Fuimos un imposible, fuimos un corto verano
fuimos una primavera gris, una alegría soñada
que el invierno congeló ... y fuimos nada...
y en el otoño dorado de mis años amor mío
es esta tarde azul que me trae a tu alborada,
¡nos cobija el mismo cielo pero todo nos separa!

María José

DE CORAZON A CORAZON


Si por momentos sientes que ha crecido en ti
el dolor como un árbol desnudo de esperanzas,
que la soledad se ha hecho inseparable de todas tus mañanas,
si de repentes sientes que la vida es ingrata,
si de desilusiones te han resquebrajado poco a poco el alma,
no ahogues tu tristeza hermano,no te escondas, no huyas
hazte fuerte e inmenso, más invencible que nunca.

Hay amores que no merecen ser llorados
hay caminos que no has visto todavía,
no castigues más tu corazón,
no lo maltrates con inútiles penas
porque quizá el amor, ese que tú esperas
mañana o pasado llamará a tu puerta.

No escapes a la vida que sí merece ser vivida,
no escapes a esta mano ni a la amistad que te brinda,
no te olvides de Dios que es tu único Amigo,
el Amigo más fiel y el que jamás te olvida.

Si por momentos sientes que eres dueño de toda la tristeza
busca este corazón que tambien ha sufrido,
para decirte aquí estoy, a la hora que sea.

No te calles, no te escondas,
no te cierres herido a la próxima senda,
camina orgulloso sin voltear la mirada
y que la risa sea tu mejor compañera.

Si acaso desees soltar tu tristeza,
si acaso desees olvidar cualquier pena
acércate a mí que te estaré esperando
hasta el alba, hasta la luna llena
o hasta que tú quieras,
aqui te esperan mis brazos abiertos
y el alma desierta...


María José

ESOS NIÑOS


Esos niños de mi barrio que les gusta quebrar a veces
la monotonía de la siesta, corriendo con sus patinetas,
jugando con sus muñecas o reventando cohetes
en frente de mi vereda o en alguna plazoleta,
esos niños son felices, no les falta casi nada
¡esos niños tienen madre!

Esos niños de la calle que abundan por esta tierra,

vistiendo tan harapientos, descalzos por las aceras,
con su carita embarrada de polvo, hollín y miseria
esos son los que más duelen y se ven por todas partes,
mirando los escaparates, con sus ojos cadavéricos
por donde se pasea sin prisa y sin misericordia el hambre
¡Esos quizá tengan una madre!

Esos niños de orfanato esperando inútilmente
con sus ojitos tan tristes viendo pasar a la gente,
esperando con ilusión que alguien les lleve un juguete,
una sonrisa o un beso, o sentir que alguien los quiere,
abandonados al sino de su buena o mala suerte
¡Ellos no sentirán nunca el calor de una madre!

Esos niños abortados que no tienen un rostro
y que nunca tendrán un nombre,
condenados a deambular por el limbo de los infantes,
negados a ser paridos, a ver la luz del sol naciente,
sin derecho a defenderse,
¡a pedir que no los maten!
más que grito es un aullido que retumba en la aridez
de esa tumba que es el vientre de sus madres
¡Dios se apiade de esas madres!

Esos niños que he nombrado y otros más que van poblando
con su cándida inocencia la inmensidad de este suelo,
todos me van sembrando en este corazón ya viejo
el amor y la ternura que Dios pone en todos ellos,
¡porque en todos y cada uno está el hijo de mis sueños!

María José

A MIS AMIGOS POETAS


De nombrarte poeta, poetisa
que no me olvide nunca,
si eres más que palabras,
si eres más que un pensamiento,
eres la vida misma,
el manantial fresco y puro
de emociones, de pasiones, de ilusiones,
eres la ternura hecha piel,
eres un hombre,
eres una mujer,
eres un corazón enamorado,
eres una lágrima derramada en cada estrofa,
eres el beso que espera cada quien,
eres el amor hecho poema,
eres un canto de libertad
en que liberas cadenas,
en que transitas por las penas,
en que renaces alegrías.

Esta vida va pasando
y en el surco indeleble de tu paso poeta, poetisa
vas dejando semillas en cada corazón que sueña,
vas desgranando tus sentires,
vas creando sueños,
la vida va pasando
pero como una estrella fulgurante
resplandece para ahora y siempre
tu llama divina en la eternidad


Maria José

DA TRISTEZA

Que triste es despertar, tener que salir al mundo,
caminar por las calles y ver las realidades
que algunos cierran los ojos para no ver;
que triste es ver a algunos cada vez mas ricos
y a otros cada vez mas pobres,
que triste los que tienen su mesa rebosada de comida
y otros que ya ni se acuerdan lo que es comer.

Que tristeza me da este pueblo conformista, apático,
que ya todo le da lo mismo que ha perdido la nocion de luchar,
que tristeza dan los polìticos que todo lo dejan en palabras,
en promesas, en demagogia y mas tristeza da ver a esos pobres indigentes
condenados a limosnear llorando su dignidad en las calles, en los autobuses.
Todo da tristeza cuando salgo a caminar,
tanto abandono, tanta suciedad, tanta indiferencia,
tanto materialismo, tanta corrupcion, tanta miseria.
Que tristeza da comprobar que no hay compasion
para el que menos tiene, que no existen casi valores,
ni cortesia, ni buenos modales,
que tristeza da aquella gente a quien no les hace falta Dios,
mas bien les molesta o lo tienen para su conveniencia;
que todos viven en su mundo propio
sin importarle un miligramo de los demas,
que vivimos en un mundo mecanizado, dolarizado, politizado
que despues de los cuarenta se es un viejo inùtil, un ser desechable.
Que tristeza me daría irme de este mundo
sin saber que algún día habrá cambiado algo.

María José

LAS HORAS TRANSCURRIDAS


El corazón ese viejo baúl de nostalgias
va marcando las agujas de las horas que pasan
de las horas que faltan
¡Cuántas horas se habrán ido rememorando
las horas que perdimos de amarnos!
¡Cuántas horas se quedaron atrapadas
contando el transcurrir del tiempo de mis días!

Quien pudiera regresar a aquella triste tarde
en donde los dos llorábamos
sabiendo que no volverías,
y te ví hora tras hora desintegrarte en el tiempo
quedando solo tus ojos iluminando el recuerdo.

Después las horas fueron días, despues fueron diez años
y el corazón tan necio te seguía recordando.
¡Cuántas horas que se fueron soñando tu regreso,
primero se volvieron años y después toda una vida!
Y aquí me tienes contando las horas transcurridas
con este corazón que no se cansa
de esperarte todavía
¡pensándote cada hora, amándote en la poesía!

María José

LA ULTIMA ILUSIÓN


Son esas palabras que recoge el viento
que lleva la brisa que viene del mar,
con el sabor salado de las despedidas
que anuncian al paso un triste final.

Son esas palabras que nunca quisiera
tener que decirte porque ahora estás,
pero las intuyo en tu lejanía
pero me las callo para no pensar.

Yo se de esa locura de amarnos sin remedio
pero es el Destino que nos tendio sus redes
como trampa mortal
pero es que ya no quiero aunque me libere
dejar que te escapes a un Destino igual.

Son esas palabras que brotan del aire
que ya están selladas en el corazón,
pero te las digo para que no te vayas
como se va el tiempo sin volver atrás

Quédate te pido, quédate en mi vida
antes de que el viento te lleve hacia el océano
y se vaya contigo mi última ilusión

María José

TUYA


Y sí, soy tuya
íntegramente tuya
para toda la vida, tuya
desde mis pensamientos
hasta mis lágrimas, tuya
calladamente, resignadamente tuya
obstinadamente, tuya
hasta la locura, tuya
en mis pequeñas alegrías, tuya
en cada caricia que me robas, tuya
en cada poro de mi piel, tuya
de cuerpo entero, tuya
en mi desnudez, en mi desverguenza, tuya
en la poca dignidad que me dejas, tuya
soñadoramente tuya
pecadoramente tuya
arrobadoramente tuya
arrebatadamente tuya
hasta el límite de mis ansias, tuya
enloquecidamente tuya
insaciablemente tuya
en mis desvaríos, tuya
en mi entrega, tuya
en tu olvido, tuya
y si así no te basta dulce amor
¿que otra forma cabría de ser tuya?

María José

TE RECUERDO MADRE


No deseo recordarte con tristeza madre, no es lo que quiero
ni ahondar más este dolor que ya es muy grande,
para recordarte prefiero estas tibias mañanas de solcito caribeño
junto a los malvones que te adoraban,
por esa manera tuya de hablar con ellos,
o sentada en tu mecedora tejiendo escarpines y tus viejos sueños,
que quedó tan sola y vacía meciendo tu recuerdo.

Me ahonda sí este misterio de saberte ayer llenando los espacios
con tu esencia trágica de mujer tan sufrida,
viniendo del llanto a la risa y de la risa al llanto,
con tus manos, terciopelo blanco que acariciaban la vida
como un rosario de maternales y piadosas caricias.

Saberte ayer con tu cuerpo vencido de dolores
que llevaste en tu calvario sufriendo como un Cristo.

No madre, no quiero recordarte así, no es lo que quiero,
aunque las lágrimas me venzan llorando el misterio de tu ausencia,
aunque tu sonrisa y tu cuerpo hayan vuelto al polvo y a las cenizas,
te me quedas bendiciendo con tu amor de madre santa
la vida que renuevas, que sembraste en tus hijos,
con tu santa alegría, con la paz de tu sonrisa.

María José

EL HIJO



Mi hijo yace en el vientre aunque nunca sea parido
... y seré como una flor que jamás dará sus frutos

Mi hijo es el llanto seco que no verterán mis lágrimas
... y seré como un desierto donde jamás habrá agua

Mi hijo se me hace carne cuando lo busco en el verso,
él me mira desde lejos, desde el infinito cielo

Mi hijo es esta ternura que desangro entre silencios,
que desde mis entrañas llamo, desde el amor y el tiempo

Mi hijo es una ilusión, una alegría negada,
es un atardecer de sol, una primavera nevada

Mi hijo es la sangre eterna que se seca entre mis venas,
es una tarde de lluvia, un adiós, una quimera

Mi hijo yace durmiendo en la tierra de la nada
y late desnudo y frío en la eternidad del verso

Mi hijo es una alborada que nunca verá un mañana,
es una juventud marchita, es la vida que se acaba

Mi hijo es un dolor vivo, es un calvario de esperas,
mi hijo está en el amor que se ha ido y no regresa

Mi hijo es la cuna vacía que no mecerá su sueño,
mi hijo es un vientre vacío, es una esperanza muerta.

María José

DESAHOGO



Amaste tantas veces corazón ¿aún recuerdas?
diste tanto de ti a otros amores que mira como te dejaron,
solo en tu amargura, como un niño desnudo y hambriento
ante un mundo implacable que no sabe de amor.

No me mires a mí que no soy la culpable,
ni busques en mis ojos desahogo a tu tristeza,
aún te falta tanto por recibir de la vida
que mejor ahorra tu llanto al próximo dolor.

Quizás estes cansado de habitar en mi cuerpo,
de agotar tus fuerzas en cada amor que llega
pero ¿en qué ser hallarán tantas pasiones
y en quien te amarán tanto como te amaron en mí?

Perdona corazón viejo amigo de penas
que en esta hora ingrata te vuelva a hacer llorar,
que como otras veces te desgarre mi añoranza en el verso
y te regrese al suplicio de volver amar.

Estás solo corazón, estás tan solo
y yo a tu lado más sola todavía
como una niña desnuda, hambrienta de amor


María José

VIVIR


¿Por qué será ese afán de muchos
de culpar a Dios por las tragedias del mundo?
Si la vida esta hecha así, de dolor, de alegrías,
de maldad, de violencia, de guerras,
de riqueza y pobreza
de ingratitud, de derrotas
de fracasos e injusticias.

Creados fuimos para sufrir, para amar,
para aprender y buscar tambien la felicidad
para crecer con la sabiduría que los años dan,
para saber vivir la vida, para lucharla.

¿No será que es el hombre quien inventa sus desgracias?
Quien se aprovecha del prójimo,
quien se burla del dolor ajeno
o vive indiferente encerrado en su comodidad, en su egoísmo?

Cada quien lleva una cruz, grande o pequeña
hecha a su medida o tamaño,
no quieras llevar la cruz de otro
porque no podrías soportarla,
no quieras arrancarte la tuya tampoco,
porque despues la vida te colgará otra.

El sufrimiento estará donde vayamos, inevitable es,
aunque nos parezca injusto, se hace necesario
para probarnos, para mirarnos de vez en cuando,
y descubrir si sabemos vivir con valor y coraje.

Como duele esa amargura tuya, esa incredulidad,
esa impotencia que no te deja gritar ni rezar,
si en ese trago amargo que pasaste
te creíste abandonado por la vida,
si pensaste que Dios no estuvo a tu lado
te equivocaste mi querido hermano
o te pregunto yo ¿lo has Buscado?

No culpemos más a Dios por nuestras cruces,
como si El nos debiera un favor de ser siempre felices,
seríamos inútilmente soberbios, como niños malcriados.

No me digas más " si existiera Dios no existiría el dolor"
¡siempre tratando de Juzgarlo como si fueramos otro dios!
Acéptemoslo, esta es la vida que se nos dio
Que fácil sería desear que la vida fuera una eterna felicidad,
¿de que serviría entonces la Fe?

No busquemos a Dios solo cuando nos hace falta
seríamos hipócritas y también ingratos
Demos un Gracias a la Vida
con todo lo que traiga, sonrisas y lágrimas,
sembremos semillas de amor, de bondad
de servicio a los demás,
agradeciendo cada día que amanezca y anochezca
y sepamos vivirla hasta su última batalla.

Demos un Gracias a Dios por ese pan de cada día
por esa lucha de cada día,
por esa felicidad que nos regale
por ese dolor que nos quiebre

¡Que hermosa es la vida!


Maria José


RUEGO FINAL




Es inútil rogar para lo que no hay respuesta,
no continúes haciendo más falsas promesas,
por más que te ame serás siempre un imposible,
un sueño del que nunca querré despertarme,
porque así te amo, desesperadamente...

Tal vez los dos sufrimos heridas del pasado,
yo te comprendo mi ángel, no es tuya la culpa,
quizá fue el Destino que quiso encontrarnos
mas no soy para ti y tú poco me amaste,
no me tengas piedad, que me hiere más fácil.

Es que en mi soledad te soñé, ¡cuántas veces!
desde la primera vez y luego eternamente,
que tú eres mi pasión, no voy a negarte,
que ardo por sentir la miel de tus labios,
que estés en mi otra vez, desnudándome.

Sentir tu piel suave,
perderme en tu mirada oscura de deseo
y hacerte enloquecer acariciándote.

Pero no temas, amor, no volveré a buscarte,
aunque al verte cerca me muera por besarte,
y no pienses nunca que intento doblegarte,
tú eres libre como el viento, como el mar, como las aves,
puedes irte cuando quieras, queda en paz y márchate.


María José

UN BUEN SAMARITANO



Saber dar gracias a Dios es lo primero
en tus gratos y peores momentos, porque al fin la vida es eso,
un rato de felicidad y por otros un tormento.
Pero si tú sufres, no olvides que a tu lado
alguien también sufre, alguien llora, alguien pasa hambre,
alguien está enfermo, alguien muere,
hay un niño abandonado, hay alguien tirado en la calle,
hay un mendigo pidiendo limosna.


Hay tantas injusticias rodando por el mundo
y ser un buen samaritano es cosa de aprenderlo,
solo con no ser indiferente al dolor ajeno,
solo con llevar alguna vez la cruz de un hermano,
como el Cirineo cuando ayudó al Nazareno,
tú puedes también ofrecer tu mano,
cediéndole el puesto a un lisiado o a un pobre viejo,
ayudando a cruzar a un ciego,
o diciendo una oración por los enfermos,
por los pecadores, por los ateos, por los presos,
por cada ser que lleve un penar en su camino,
brindándole un vaso de agua al peregrino.


No es tan difícil, solo deseando abrir el corazón por entero,
pero nunca des lo que te sobre,
esas serían migajas que no se le dan ni a los perros.
Un poquito de tu ayuda, de tu amor,de tu caridad, de tu compasión,
porque en cada alma vive Cristo sufriendo con ellos
¡Y que feliz te sentirás después
aprendiendo a amar como aquel samaritano
con un corazón más grande y más bueno!



María José


QUE EL VIENTO...




Que el viento... te lleve como una caricia

este anhelo ardiente de amarte sin prisa


Que el viento... te diga cuanto te amaría

pero aunque te lo diga tú no lo sabrías


Que el viento... te llene de esta tristeza

de saberte lejos, de cuanto te espero


Que el viento... te robe con una suave brisa

el sabor de tus labios como yo lo haría


Que el viento... me traiga en frágil aroma

tu apasionada esencia, tu viril presencia


Que el viento... me devuelva los días que se fueron

el tiempo que nunca pudimos amarnos


Que el viento... me diga que tal vez me amas

que como yo te amo... te lo dirá el viento...



María José

SUEÑO DE VERANO



Sabes que llegas un poco tarde a mi corazón,
a deslumbrarme con tus aires de niño imposible,
aunque te sienta en el alma como algo muy mío,
no podrá vencerme tu amor,
ni esta loca pasión que me arrebata
a rendirme a tus labios sensuales y exigentes

Todo llega a su final tarde o temprano
y tú te irás amado mío, luz de mi alma,
como un ave errante en busca de otros nidos,
en busca de calor, de juventud, de belleza, de otros labios

Pero no llores por mí, es la fría realidad
que llama todos los días a la puerta
Vete pronto, cuanto antes, se razonable,
que ya te estoy queriendo demasiado ¡demasiado!

Verás que yo seré un recuerdo fugaz en tu memoria
y tú serás mi último sueño de verano


María José

SABOREANDO UN MATE




Saborear un mate es absorber de a poco
la dulce nostalgia de la tierra amada,
saborear un dulce y tambien un amargo
es volver a soñar con una guitarra
entonando milongas y zambas argentinas
de Don Atahualpa, de Jorge Cafrune,
de los Chalchaleros, de Hernán Figueroa y del Chango Nieto

Saborear un mate es beber de a sorbos
aquellos pocos años que dejé en la Patria,
entre los quejidos de algun bandoneón
sangrando nostalgias, despedidas y lágrimas.

Saborear un mate es hilvanar recuerdos cuando era mocosa,
en el grato Luján, el Río, la Basílica,
la Plaza Belgrano, la calle San Martín y la Plaza Colón,
los viejos boliches, las confiterías, el Aguila, el Munich
(después Bricking Point)
la Av. Humberto, la Av. España
la Dr. Muñiz y la Escuela Normal

Los mates dulcitos los cebaba abuela
con los vigilantes, las tortitas negras y las medialunas
y los amarguitos eran de mi tía
que me los servía temprano con los bizcochitos

Hoy en el destierro me los tomo dulces
para endulzar los recuerdos de esos viejos tiempos
con la compañía de un pucho para no estar tan sola,
oyendo valsecitos, tangos y milongas,
Canaro, D'Arienzo, Pichuco, Fresedo
y la voz del Zorzal desafiando al tiempo.

La yerba tambien trae el olor de mi viejo pueblo,
mi casa en Juan B. Justo la estoy viendo muy clara,
con los dos aromos y la vieja acacia,
el portón de madera y el jardín con las plantas,
el jazmín de la reja que perfumaba la estancia
¡y la madreselva que mamá adoraba!

¡Vieja casa de mi infancia como te he extrañado!
Parece mentira como el sabor de un mate
nos traiga a la memoria tantas añoranzas

Perdonen amigos estos pocos versos
pobres y sencillos pero muy sentidos,
que con humildad y un mate les brinda
¡esta matera vieja y fiel argentina!


María José

TU RECUERDO



En la suavidad de tu recuerdo
duerme la soledad al arrullo de tus caricias
que supiero estar haciéndome mujer,
haciéndome tuya desde la primera vez

Quédate ... Quédate ...

Mas te alejas con las brumas del tiempo
donde ya mis manos no pueden palpar
la arena tibia de tu piel,
donde mis ojos no pueden ver
la sombra de tu ausencia diluyéndose

En la penumbra del pasado
te me vas quedando
como dormido entre mis sueños
que van durmiéndose también

Y abrazo en mi cuerpo tu huella vacía
... desesperadamente...
Quédate... mi amor... quédate...

Te busco durmiendo entre las sombras
pero al despertar mi lecho está vacío
Te me has ido...
Me dueles tanto en el pecho, en el alma...

Si ayer me dabas la vida atrapándome en tu deseo
y hoy es muerte que me das con este olvido.

Duérmete amor en la quietud de este anhelo
al arrullo de mis besos
Quédate para no olvidarte nunca

Quédate... Quédate...



María José

EL SUEÑO DE LA LUNA




Luna de Agosto redonda y blanca
por el mundo vas rodando llana
llorando a solas, sola y sin alma
tu mudo llanto de estrellas claras

¿Quien te cobija, quien te acompaña?
¿Quien vela el sueño de tus mañanas?
Luna escondida que lleva el río
¿donde te guardas, donde te amparas?

Luna de agosto, luna de encantos
tímida niña, tímida y casta

El agua canta tus formas claras,
serenatas de piedras, sinfonía de cascadas
melodías de peces, caracolas y algas
cántale tu sueño al río, amor de rocío y escarcha
que el río te sueña, te sueña y ama

Luna de agosto sola y desamparada
duerme acunada de estrellas
en tu lecho de azul, rocío y plata

Luna, luna, luna
luna enamorada, estancada entre tus aguas
derredita en amores, cobijada de escarcha

¡Ay si yo fuera de alma luna!
¡Ay si tu fueras de alma humana!
Tú mis amores lloraras
y yo al río le cantara
yo, toda redonda y blanca
tú, una mujer solitaria

¡Quisiera ser una luna bañada en aguas de plata
con llanto de estrellas claras y un río que me adorara!

Llora luna, llora alma
lloras tú el amor perdido
lloro yo tu muerte blanca


Maria José

LAS CALLES DEL DOLOR




Detente un instante peregrino,
se que llevas prisa en tu camino,
te invito a dar una vuelta por las calles,
puedes seguir después tu largo caminar,
que hay cosas que no has visto todavía
en estas calles del hambre y la miseria.

Tú que vives rodeado de lujos y placeres,
yo no te juzgo, vive como quieras,
pero ¿ves allá en un rincón tirado,
esa cosa comida por los piojos,
cubierta de inmundicias y excrementos?

¡No te apartes! Es un ser humano,
no te exijo una limosna para darle,
solo una mirada de piedad ¡No lo desprecies!

Hay tanta gente así por estas calles,
recuerda cuando te sientes a tu mesa,
que existen miles de seres como ese,
que no recuerdan el sabor de un pan.

Perdona si mis palabras te incomodan,
no vine a predicar ¡pobre de mí!
¡pecadora mortal!
Se puede ser judío, cristiano o musulmán
o un ateo plenamente convencido,
no es cuestión de fe, el dolor vive en todas partes

¡Mira! Allí viene el niño de la calle
con su precoz madurez,
explorando vicios y promiscuidad,
fumando como hombre, con su vocabulario soez,
¡No lo maltrates! ¡Tú puedes tener un hijo como él!

Ya se que debes irte peregrino,
es que está muy cerca el hospital
y allí vive la otra cara del dolor, la enfermedad
¡No temas al contagio!
Una sonrisa también puede acariciar
A esos que están de paso en una cama
A esos que nunca la abandonarán

Te vas peregrino, gracias por pasar,
pero en el ultimo minuto
te pido una oración final,
por esas almas míseras, ¡hay tantas más!

Esta noche cuando reposes en tu almohada
que no te quite el sueño esta verdad,
solo un pensamiento, una plegaria
eso bastará
y cuéntale si tienes tiempo al corazón
que por esas calles has visto
¡el Rostro del Señor!



María José

EL COLOR DE LA SOLEDAD




Píntate soledad hoy como quieras
en este día gris que te oscurece
con tu acuarela de pasados y recuerdos.
de otoño dorado aquí en mis ojos,
del amor que huyo de mi vida,
de la melancolía que amanece en cada hora,
del silencio que te envuelve entre mis labios.

Dibújate de dolor y de abandono,
de sueños imposibles y fracasos,
de una luna naranja perdida en las montañas,
de una estrella apagada en la alborada,
de un mar apacible entre tus penas.

Píntate así como te veo
con el pincel del tiempo que nos derriba
en la vida que nos deja abandonadas.

Píntate en esta transparencia donde solo te reflejas
con tus colores de anhelos y carencias,
de viejos sueños y espejismos,
de tonta ilusiones que murieron,
de lejanía en cada instante que me lo recuerdas
con tu gama de colores añejos.

Dibújate en este corazón marchito
que se apaga en cada latido con su ausencia,
de un azul pálido en la mirada,
de una muerte negra muy cercana.

Píntate hoy como yo quiero
de partidas, de adioses,
de nuncas, de un viaje final,
de una eternidad oscura en el alma,
de un ayer que nunca volverá.


María José

MAS ALLA DEL SUEÑO


Porque somos la sombra de un amor ausente
que se buscan siempre mas allá del tiempo,
mas alla del olvido, mas alla del amor,
en un verso triste, en un sueño imposible,
en el azul infinito donde espera Dios.

Porque fuimos la vida que se fue sin prisa
bebiendo en caricias las mieles del amor
y de tanto amarnos amado en esta vida
se nos fue nuestro tiempo, se nos fue el amor.

Por que somos el beso que iniciaron los labios
de tanto besarnos ahogamos el amor,
la noche con caricias y besos encendimos
y en las aguas del llanto marchito se quedó.

Porque somos la sombra de un amor tardío
que de tanto esperarlo se secó en su espera,
amándonos tan lejos, pero estando tan cerca
abriéndonos abismos de olvidos y silencios.

Porque somos dos aves con las alas cortadas
que de tanto anhelarse quebraron el amor,
y es hoy el olvido la cárcel que las cierra
en el silencio eterno que deja un adiós.

Porque soy la eterna sombra que se escurre en recuerdos
que me devuelve al pasado de tu amor y tu ayer,
te busco en el sueño entre sombras dormida
y retorno al presente más sombría y sin ti.

María José